Cuando me duele el cuello, lo primero que hago no es moverlo.
Hay tres decisiones que tomo antes.
Y cambian completamente lo que pasa después.
No es solo lo que haces con el cuello, es lo que pasa en ti justo antes
La mayoría intentamos quitarnos el dolor lo antes posible.
Un estiramiento.
Una pastilla.
Seguir con el día.
Y el cuello vuelve.
Porque hiciste algo con el síntoma, pero no tocaste lo que lo generó.
Llevo años trabajando con personas que viven con tensión crónica en el cuello.
Y hay un patrón que se repite: el dolor aparece cuando el cuerpo lleva un rato intentando
decirte algo que no estás escuchando.
En este vídeo te cuento qué hago yo.
Tres decisiones concretas.
No ejercicios.
No protocolo.
Decisiones.
Hay algo en ese momento que cambia completamente lo que haces después.
Te lo explico en un vídeo corto.
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