El Sol de Fisiofulness · 8.ª edición

El Sol de Fisiofulness · 8.ª edición

Los pensamientos pasan.
Tú te quedas.

Grupo semanal de mindfulness y meditación online. Con un nivel cero de verdad, para quien nunca ha meditado o lo intentó sola y lo dejó.

Online · Jueves 19h · Nivel cero y grupo de continuidad

Quiero mi plaza en la 8.ª edición

El cuerpo no para, porque la cabeza tampoco sabe parar.

Llegas a la cama y la agenda de mañana sigue dando vueltas. Estás en una conversación y a la vez repasas lo que se te olvidó. Te sientas un momento y en lugar de descanso aparece la lista.

Puede que en algún momento pensaras que meditar te ayudaría. Que buscaras un vídeo, te bajaras una aplicación o pusieras un audio antes de dormir. Te sentaste. Cerraste los ojos. Y a los diez segundos ya estabas en otra parte: y si mañana, y si no le he contestado, y si se me olvida.

Abriste los ojos. Y concluiste que meditar no era para ti.

Puede que otras veces te hayas dicho que lo que necesitas es soltar. Y que soltar te haya parecido imposible, porque ni siquiera sabías por dónde se empieza.

No lo dejaste porque no valgas para esto. Lo dejaste porque nadie te contó lo que iba a pasar cuando cerraras los ojos. Que la cabeza se acelera. Que a veces entra el sueño. Que el cuerpo molesta y que el ruido aparece. Le pasa a todo el mundo, también a quien lleva veinte años practicando. La diferencia es que esas personas saben que va a ocurrir, y saben qué hacer con ello.

No fallaste. Te faltaba la mitad de la información.

"Mi cuerpo estaba en constante movimiento porque mi cabeza tampoco sabía parar."

— Petri, 7.ª edición

Alicia Luna, manos en el pecho, un momento de calma

Parar no es un rasgo de carácter. Es una habilidad.

Hay personas que parecen tener facilidad para esto, y otras que damos por hecho que somos demasiado nerviosas. Pero no funciona así. Parar se cultiva, como un músculo. Y como cualquier músculo, se entrena de una forma concreta.

No consiste en dejar la mente en blanco. Eso no le ocurre a nadie, ni a quien lleva veinte años sentándose cada día. Consiste en salir de la corriente continua de tus pensamientos, sentarte en la orilla y aprender de ella.

Para que eso ocurra tienen que pasar tres cosas, en este orden.

1

Sentir

Primero sientes. Después entiendes.

La mayoría de contenidos sobre meditación empiezan explicándote los beneficios. Yo lo hago al revés: primero te siento a practicar, aunque sea un minuto, y solo después te cuento qué acaba de ocurrir en tu cuerpo. Porque la explicación no sirve de nada si llega antes que la experiencia. Cuando llega después, encaja.

2

Entender

Sabes de antemano lo que va a pasar.

Cuando te sientas, ocurre una de estas cuatro cosas: la cabeza se acelera, te entra sueño, el cuerpo molesta o aparece el ruido. Las cuatro tienen nombre y las cuatro tienen solución técnica. Se ajusta la espalda, la barbilla, la luz, la mirada. No son fallos tuyos: son las cuatro situaciones normales de cualquier principiante, y saber cuál te está pasando es la mitad del trabajo.

3

Sostener

Y lo sostienes cada semana, acompañada.

Esta es la parte que ninguna aplicación resuelve. No porque las demás te regulen a ti. Es más sencillo: escuchas a otra decir en voz alta algo que tú sentías y no sabías nombrar, y entonces dejas de pensar que te pasa solo a ti.

Sentir, entender, sostener. En ese orden. Cuando se hace al revés, se abandona.

Lo que no necesitas

No necesitas dejar la mente en blanco.

No necesitas ser una persona espiritual, ni creer en nada concreto.

No necesitas una hora al día, ni silencio total, ni la postura del loto.

No necesitas huir de nada. Esto es exactamente lo contrario: es aprender a quedarte.

Sobre la ciencia y lo demás

Llevo años estudiando qué le ocurre al cerebro cuando se entrena la atención. Neuroplasticidad, regulación, la capacidad de cambiar a cualquier edad. Ramón y Cajal lo dijo mucho antes de que existieran las máquinas para medirlo: todos podemos ser escultores de nuestro propio cerebro.

"Y te voy a decir una cosa que quizá no esperas de alguien que se apoya en datos: cuanta más neurociencia estudio, más espiritual me vuelvo."

Entender lo que ocurre dentro del cuerpo no le quita misterio. Se lo devuelve.

Todo esto se puede leer. Pero no se aprende leyendo, se aprende sentándose. Y sentándose otra vez la semana siguiente, aunque la anterior saliera mal.

Eso es exactamente lo que hacemos en El Sol.

El Sol de Fisiofulness · 8.ª edición

Un grupo semanal de meditación y mindfulness, en directo y online, para aprender a parar acompañada. Una hora, los jueves a las 19h.

Cómo es el recorrido

Las primeras semanas

Echar raíces

Aprendes a sentarte. Dónde, cómo, con qué postura, qué hacer con las manos y con la espalda. Y sobre todo: qué traes hasta aquí. En qué estado llega tu cuerpo y tu cabeza a este jueves. Al final de este primer bloque ya no te preguntas si lo estás haciendo bien, porque sabes reconocer lo que te está pasando y sabes qué ajustar.

El segundo mes

Dejas de pelearte con tu cabeza

Aquí entendemos cómo funciona la mente: por qué se dispersa, qué son los obstáculos mentales, cómo se amplía el foco, qué hace la memoria con lo que vivimos. Es el mes en que descubres que la mente que se va no es un defecto tuyo, es una mente haciendo su trabajo. Y que puedes observarla sin irte con ella.

El tercer mes

Lo llevas a tu semana

La práctica sale del cojín. Trabajamos la frustración, el enfado, la relación con el tiempo, hacer las cosas con conciencia. Es el punto donde muchas mujeres notan el cambio real: no en la meditación, sino en cómo responden a una conversación difícil un martes por la mañana.

Y a partir de ahí

El curso completo hace un recorrido de dentro hacia fuera. Empieza en el cuerpo: escucharlo, habitarlo, entender que tu primer refugio no es mental, es físico. Sigue por la mente y sus mecanismos. Después llega a la autocompasión, a las creencias que arrastras y a lo que heredaste sin elegirlo. Y termina donde tiene que terminar: en quién eras, quién eres y quién vas a ser.

Cada jueves hay una práctica guiada y un espacio para poner en común lo que aparece. Nada de teoría suelta.

Vengas de donde vengas

Si nunca has meditado, o lo has intentado sola y lo has dejado, empezamos por el principio de verdad: postura, respiración, qué va a pasar cuando cierres los ojos y qué hacer con ello.

Si ya tienes práctica, encuentras un grupo donde profundizar y mujeres que llevan años en esto.

Compartimos sesión. Y eso no es un apaño: es parte de por qué funciona. Escuchar a alguien que lleva tres años decir en voz alta lo mismo que tú sientes en tu tercera semana es la forma más rápida de entender que vas bien.

Qué incluye tu plaza

Sesión semanal, en directo, una hora.

Hablas. O no. Se respeta igual.

Sin deberes. Solo venir.

Grabada, con su post de acompañamiento. Si faltas un jueves, no pierdes el hilo.

Cómo funciona, en concreto

Los jueves a las 19h, una hora, online y en directo. Empezamos el jueves 3 de septiembre.

Tienes 15 días de prueba desde tu primera sesión, con reembolso proporcional a las sesiones a las que hayas asistido.

Y algo que quiero decirte desde el principio: esto no te va a quitar el dolor. Cambia tu relación con él.

Por qué el trimestre

Con la meditación pasa lo mismo que con el gimnasio: en un mes no da tiempo a notar nada. No porque no funcione, sino porque un mes son cuatro sesiones y lo que estamos entrenando es una habilidad.

Tres meses es el tiempo que tarda la práctica en dejar de ser algo que haces los jueves y convertirse en algo que ya está ahí un martes por la mañana, cuando lo necesitas.

Por eso el trimestre es la opción que recomiendo. El plan mensual existe porque hay quien necesita probar antes de comprometerse, y eso es completamente legítimo.

Mensual

67€ / mes

Sin permanencia. Cancelas cuando quieras.

Quiero mi plaza

¿Prefieres Bizum? Envía 67€ al 606 670 976. Después mándanos por ese mismo WhatsApp tu nombre completo y tu email, y te damos acceso cada mes.

"Un modo de vivir el momento presente sin añoranzas ni ansiedad."

— Rosa, 7.ª edición

Esto es para ti si...

Notas que la cabeza no para aunque el cuerpo esté quieto, y llegas a la noche sin haber soltado el día en ningún momento.

Has intentado meditar sola alguna vez, con un vídeo o con una aplicación, y lo has dejado a la segunda o tercera vez.

Nunca lo has probado y te frena pensar que se te va a dar mal, o que hay que ser de una manera concreta para esto.

Sabes que sola no lo vas a sostener, y prefieres tener un jueves reservado en la agenda que depender de tu fuerza de voluntad.

Te interesa el rigor pero no te asusta lo profundo. Aquí hay neurociencia y también hay prácticas que vienen de la tradición contemplativa. Ninguna te pide creer en nada.

Ya has meditado antes y quieres profundizar con un grupo que lleva años en esto.

Probablemente no es para ti si...

Buscas resolver algo concreto en pocas semanas. Esto es un entrenamiento, y como cualquier entrenamiento se nota con el tiempo, no en la primera sesión.

Necesitas atención individual o un abordaje clínico para algo específico. El Sol es un espacio de práctica grupal educativa, y no sustituye a un tratamiento médico ni psicológico.

No puedes reservar una hora a la semana, o sabes que los jueves a las 19h no te van a encajar de forma sostenida. Las sesiones quedan grabadas, pero el grupo es en directo y es la mitad del valor.

Prefieres practicar sola y a tu ritmo. Si es tu caso, una aplicación te va a servir más que esto, y te lo digo sin ironía.

Esperas que meditar sea un rato agradable siempre. A veces lo es y a veces aparece justo lo que llevabas tiempo esquivando. Eso también forma parte.

"Empecé con muchas dudas, pensando que no lo terminaría. Y no solo lo acabé: esperaba cada semana ese ratito solo para mí."

— Petri, 7.ª edición

Alicia Luna, fisioterapeuta y fundadora de El Sol de Fisiofulness

Quién te acompaña

Soy Alicia Luna, fisioterapeuta.

Llevo 22 años con las manos en cuerpos de mujeres reales. Y llevo doce años meditando yo misma: antes de enseñarlo, lo viví.

Hice el Máster de Mindfulness en la Universidad Complutense, con Nazareth Castellanos entre mis profesoras.

Llevo 7 años sosteniendo este grupo cada semana. Esta es la 8.ª edición.

Y cada jueves, yo también me siento.

Esto no lo digo solo yo

"Logré calmar mi ansiedad y usar la práctica para disfrutar la vida de otra manera."

— Susana Navalón

"En septiembre sentía como si tuviera una losa sobre los hombros. Ahora me noto bien, con mucha alegría y muy orgullosa de mí misma."

— R. A.

"Tengo más integrado eso de que mi cuerpo es un templo. Y eso me hace sentir poderosa y con ganas de vivir."

— Rosa, 7.ª edición

"He aprendido a soltar los miedos. Y he visto que nunca estoy sola, y menos aún los jueves por la tarde."

— Petri, 7.ª edición

Y no es una moda

Las prácticas contemplativas llevan milenios en Oriente. En 1979, Jon Kabat-Zinn las llevó a la Universidad de Massachusetts y las puso a prueba en un entorno clínico.

Desde entonces, más de 40 años de investigación.

Lo que hacemos los jueves no es una ocurrencia mía. Es una práctica antigua, estudiada durante décadas, adaptada a mujeres que tienen la agenda a tope y una cabeza que no para.

Lo que incluye tu plaza

Una sesión semanal en directo, los jueves a las 19h, durante todo el curso.

Práctica guiada cada semana, y un espacio para poner en común lo que aparece.

Grabación de cada sesión con su post de acompañamiento, para que no pierdas el hilo si un jueves no puedes.

Un grupo donde conviven mujeres que empiezan de cero y mujeres que llevan años practicando.

Acompañamiento directo conmigo, cada semana, en directo.

Por qué el trimestre

Con la meditación pasa lo mismo que con el gimnasio: en un mes no da tiempo a notar nada. No porque no funcione, sino porque un mes son cuatro sesiones y lo que estamos entrenando es una habilidad.

Tres meses es el tiempo que tarda la práctica en dejar de ser algo que haces los jueves y convertirse en algo que ya está ahí un martes por la mañana, cuando lo necesitas.

Por eso el trimestre es la opción que recomiendo. El plan mensual existe porque hay quien necesita probar antes de comprometerse, y eso es completamente legítimo.

Mensual

67€ / mes

Sin permanencia. Cancelas cuando quieras.

Quiero mi plaza

¿Prefieres Bizum? Envía 67€ al 606 670 976. Después mándanos por ese mismo WhatsApp tu nombre completo y tu email, y te damos acceso cada mes.

Los dos planes incluyen exactamente lo mismo. Y los dos tienen 15 días de prueba desde tu primera sesión, con reembolso proporcional a las sesiones a las que hayas asistido.

Hasta el 10 de septiembre

El grupo se cierra el 10 de septiembre.

No porque se agoten las plazas, sino porque a partir de ahí ya llevamos dos semanas de recorrido común y las raíces están echadas. Quien entra después se incorpora a algo que ya está en marcha, y eso cambia la experiencia.

Si el grupo no se completa, volveré a abrir en octubre. Te lo digo porque prefiero que lo sepas a que te enteres después.

Las dudas más honestas

¿Y si yo no soy constante?

Es la pregunta que más me hacen, y casi siempre la hace alguien que ya lo intentó sola. Sola es dificilísimo: dependes de tu fuerza de voluntad un martes a las once de la noche. Aquí no. Hay un jueves a las 19h, hay un grupo esperando y hay una hora reservada. La constancia no la pones tú sola, la sostiene la estructura. Y si un jueves faltas, tienes la grabación.

¿Y si no funciona conmigo?

Tienes 15 días de prueba desde tu primera sesión. Si ves que no es lo tuyo, te devuelvo la parte proporcional a las sesiones a las que no hayas asistido. Sin explicaciones ni justificaciones.

Nunca he meditado. ¿Voy a ir muy perdida?

No. Empezamos por el principio de verdad: dónde sentarte, qué postura, qué hacer con la espalda y con las manos, cómo respirar. Y sobre todo, qué va a pasar cuando cierres los ojos y qué hacer con ello. Esa parte, que es la que nadie cuenta, es la primera que trabajamos.

¿Tengo que hablar delante de las demás?

No. Hablas o no hablas, y se respeta igual. Hay mujeres que llevan meses viniendo y escuchando, y su práctica avanza exactamente igual.

¿Cuánto tiempo me va a llevar a la semana?

Una hora los jueves. No hay deberes. Si quieres practicar entre sesiones, perfecto y te oriento, pero no es obligatorio ni te vas a quedar atrás.

¿En qué se diferencia esto de una aplicación de meditación?

Una aplicación te da audios. Está bien y a mucha gente le sirve. Lo que no te da es a alguien que ajuste contigo cuando algo no funciona, ni la experiencia de escuchar a otra mujer decir en voz alta lo que tú sentías y no sabías nombrar. Si prefieres practicar sola y a tu ritmo, te digo con toda sinceridad que una aplicación te va a servir más que esto.

Esto no me va a quitar lo que me duele, ¿verdad?

No. Y no te voy a decir lo contrario. Esto no te quita el dolor: cambia tu relación con él. Es un espacio educativo de práctica, no sustituye a un tratamiento médico ni psicológico.

¿Cuándo empieza y cómo entro?

Empezamos el jueves 3 de septiembre a las 19h, online. Al inscribirte recibes el enlace de acceso y las indicaciones para preparar tu primera sesión.

Los pensamientos van a pasar igual.

Van a seguir pasando el jueves que viene, y el otro, y dentro de un año.

La diferencia es si te vas con ellos o aprendes a quedarte.

Nos vemos el jueves 3 de septiembre.

WhatsApp 606 670 976 · info@fisiofulness.es

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